Guerra y Paz

Guerra y Paz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Es del oficial, Excelencia— respondió un artillero, limpiando la sangre con su manga, como excusándose de la falta de limpieza del cañón.

Con grandes dificultades, y gracias a la ayuda de la infantería, habían conseguido subir cuesta arriba con los cañones, y cuando llegaron a la aldea de Guntersdorf se detuvieron. Había tanta oscuridad que era imposible distinguir a diez pasos los uniformes de los soldados. El tiroteo empezaba a decrecer. De pronto, muy cerca, hacia la derecha, sonaron de nuevo gritos y disparos. En la oscuridad resplandían los fogonazos. Era el último ataque de los franceses, al que respondían los soldados alojados en casas del villorrio. Todos abandonaron la aldea, pero los cañones de Tushin no podían moverse y los artilleros, su capitán y el cadete de húsares se miraban en silencio, en espera de su destino. El tiroteo disminuyó; de una calle próxima llegó la animada conversación de unos soldados.

—¿Estás entero, Petrov?— preguntaba uno.

—Buena les hemos dado, hermano. Ahora ya no volverán más— respondía otro.

—¡No se ve nada! ¡Cómo se han frito entre ellos! ¡Vaya oscuridad, hermanos! ¿Hay algo para beber?

Los franceses habían sido rechazados por última vez. De nuevo, en la oscuridad más absoluta, los cañones de Tushin, encuadrados por el confuso clamor de la infantería, se pusieron en marcha.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker