Guerra y Paz

Guerra y Paz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

II

En noviembre de 1805 el príncipe Vasili hubo de salir en viaje de inspección a cuatro provincias. Se había procurado esa comisión para visitar al mismo tiempo sus fincas en ruinoso estado y para ir con su hijo Anatole (al que recogería en la ciudad donde estaba de guarnición) a la casa del príncipe Nikolái Andréievich Bolkonski a fin de casarlo con la hija de aquel viejo tan adinerado. Pero antes de salir, el príncipe Vasili quería decidir lo de Pierre. Verdad era que en los últimos tiempos Pierre se pasaba horas enteras en casa del príncipe Vasili (donde se alojaba), y delante de Elena se mostraba risible, turbado y estúpido como corresponde a un enamorado. Pero todavía no había hecho la petición.

“Tout ça est bel et bon, mais il faut que ça finisse”,[198] se dijo una mañana el príncipe Vasili con un triste suspiro, convencido de que Pierre, que tan obligado le estaba, no obraba del todo bien en semejante asunto. “La juventud…, la irreflexión… ¡Que Dios lo perdone! —pensaba el príncipe Vasili, feliz de sentirse tan bondadoso—. Mais il faut que ça finisse. Pasado mañana, cumpleaños de Elena, invitaré a unos cuantos amigos, y si no entiende lo que debe hacer, lo haré yo. Sí: es cosa mía, yo soy el padre.”


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker