Guerra y Paz

Guerra y Paz

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XVII

A las nueve, en el flanco derecho, al mando de Bagration, la lucha no había comenzado todavía, pese a la insistencia de Dolgorúkov. Queriendo eludir toda responsabilidad, Bagration propuso a Dolgorúkov el envío de un oficial al general en jefe en busca de órdenes. Sabía Bagration que, dada la distancia de casi diez kilómetros que separaba un flanco de otro, aun en el caso de que no mataran al enviado (lo que era muy probable) y aun cuando éste hallara al general en jefe (cosa bastante difícil), el enviado no estaría de vuelta antes de la tarde.

Bagration miró a los de su séquito con sus ojos inexpresivos y adormilados. Lo primero que llamó su atención fue el rostro infantil de Rostov, embargado por la emoción y la esperanza. Lo envió a él.

—Excelencia, ¿y si encuentro a Su Majestad antes que al general en jefe?— preguntó Rostov, con la mano en la visera.

—Puede pedir las órdenes al Emperador— respondió Dolgorúkov, adelantándose rápidamente a Bagration.

Después de haber sido relevado en las avanzadas, Rostov había podido dormir unas horas; se sentía ahora alegre, animoso, resuelto, lleno de entusiasmo y de seguridad en su fortuna: en aquel estado de ánimo cuando todo parece posible, alegre y fácil.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker