Guerra y Paz
Guerra y Paz —No hay excusa que valga. Ninguna excusa— decÃa Dólojov a DenÃsov, que también por su parte hacÃa tentativas de conciliación; y se acercó al sitio indicado.
El duelo iba a tener lugar a ochenta pasos del camino donde aguardaban los trineos, en un pequeño calvero cubierto de nieve blanda y rodeado de pinares. Los adversarios estaban a cuarenta pasos uno del otro. Los padrinos contaron los pasos, dejando sus huellas en la nieve profunda y blanda desde el lugar donde se encontraban los adversarios hasta los sables de Nesvitski y DenÃsov, que servÃan de barrera, clavados a diez pasos uno de otro. La niebla y el deshielo continuaban; a cuarenta pasos de distancia no se veÃa nada. A los tres minutos todo estaba dispuesto, pero nadie dio la señal de comenzar. Todos guardaban silencio.