Guerra y Paz
Guerra y Paz —Si de verdad fuese asÃ…— dijo. —Pero vamos al coche— añadió, y al salir de la barca miró al cielo que le mostraba Pierre.
Por primera vez desde Austerlitz vio aquel cielo alto e infinito que habÃa contemplado cuando yacÃa en el campo de batalla. En aquel instante despertó algo alegre y jubiloso en su alma, algo que llevaba largo tiempo adormecido, lo mejor que habÃa en su ser. El sentimiento desapareció tan pronto como el prÃncipe Andréi volvió a la vida cotidiana y normal, pero ahora sabÃa que, aunque no hubiera sabido desarrollarlo, ese sentimiento seguÃa existiendo en él.
La entrevista con Pierre fue para el prÃncipe Andréi, a pesar de que exteriormente no hubiera cambiado, el comienzo de una nueva vida en su mundo interior.