Ivan el tonto
Ivan el tonto —¿Para qué va a necesitar Iván el dinero, si es tonto? Nadie querrá casarse con él, ninguna mujer le escogerá como marido. Y por otra parte, Malania, al ser muda, no tiene necesidades.
Volviéndose hacia Iván, le dijo entonces:
—Dame la mitad del trigo. No te pido ningún apero. Y de tu ganado solo quiero aquel caballo gris que no te sirve para nada.
—Bueno —asintió Iván, echándose a reÃr.
Y asà fue como Tarás el Panzudo recibió una parte de lo que le correspondÃa. Montó en el caballo gris y se llevó el trigo a la ciudad. Iván el Tonto se quedó tan solo con una yegua vieja para labrar sus tierras.
II
El diablo viejo se enfureció al ver que los tres hermanos no habÃan reñido al repartir los bienes de su padre y se habÃan separado tan amigos como antes.
Llamó entonces a tres diablillos y les dijo:
—Escuchadme: hay tres hermanos, Semión el Guerrero, Tarás el Panzudo e Iván el Tonto. Me gustarÃa que riñesen entre sÃ, pero viven en perfecta armonÃa… y todo por culpa de Iván, que es tonto. Id a ver si lográis que se peleen hasta sacarse los ojos… ¿Podréis hacerlo?
—¡Claro que sÃ! —respondieron a coro los diablillos.