La Muerte de Ivan Ilich

La Muerte de Ivan Ilich

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Él puso los ojos como platos.

—¿Qué? ¿Los sacramentos? ¿Para qué? ¡No es necesario! Sin embargo…

Ella se echó a llorar.

—¿Sí, amigo mío? Llamaré a nuestro sacerdote, que es muy amable.

—Muy bien, estupendo —profirió él.

Cuando llegó el religioso y lo confesó, Iván Ilich se sosegó, tuvo la impresión de que sus dudas perdían parte de su pujanza y, en consecuencia, también sus sufrimientos, y por un instante albergó ciertas esperanzas. De nuevo se puso a pensar en el intestino ciego, en la posibilidad de que volviera a funcionar con normalidad. Comulgó con lágrimas en los ojos.

Cuando volvieron a tumbarlo después de comulgar, por un momento se sintió mejor, y de nuevo recobró la esperanza de vivir. Se puso a pensar en la operación que le habían propuesto. «Vivir, quiero vivir», se decía. Su mujer vino a saludarle. Pronunció las mismas frases de siempre y a continuación añadió:

—¿No es verdad que te encuentras mejor?

Sin mirarla, Iván Ilich respondió que sí.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker