Resurrección
Resurrección Durante toda su vida, aquella misa de la aurora quedó en la memoria de Nejliúdov como uno de los recuerdos más radiantes e intensos.
Cuando en la más completa oscuridad —sólo en algunos lugares iluminada por la blanquÃsima nieve—, chapoteando en el agua, entró en el patio de la iglesia, el caballo con las orejas erguidas al ver las luces de los farolillos de la entrada, el oficio ya habÃa comenzado.
Los campesinos, al reconocer al sobrino de MarÃa Ivánovna, lo condujeron a un lugar seco para que descabalgara, cogieron el caballo para atarlo y le acompañaron a la iglesia, repleta de gente endomingada.
