Resurrección
Resurrección —Asà y todo, un motivo. Continúo: «En segundo lugar, el defensor de Máslova —siguió leyendo— fue interrumpido durante su defensa por el presidente, cuando trataba de caracterizar la personalidad de Máslova y las razones Ãntimas de su caÃda, basándose en que sus palabras no se referÃan al hecho. Sin embargo, recientemente el Tribunal Supremo ha hecho constar que la definición psicológica del delincuente tiene gran importancia en las causas criminales, aunque no sea más que para decidir con justicia la condena; dos» —dijo mirando a Nejliúdov.
—Pero si hablaba muy mal, no se le podÃa entender nada —dijo Nejliúdov todavÃa más asombrado.
—El muchacho es tonto y, lógicamente, no hubiera podido decir nada sensato —dijo riéndose Fanarin—, pero, con todo, es un motivo. Bueno, sigamos: «En tercer lugar, contraviniendo las normas del párrafo 1 del artÃculo 801 de la Ley de Enjuiciamiento criminal, el presidente no explicó a los jurados los elementos jurÃdicos que formaban el concepto de culpabilidad, ni les dijo que tenÃan derecho a decir que Máslova habÃa administrado veneno a Smelkov sin calificar este acto como delictivo, porque no habÃa tenido intención de causar la muerte. De esta forma podÃan reconocerla culpable no de un crimen, sino de imprudencia a consecuencia de la cual, inesperadamente para Máslova, se produjo la muerte del comerciante. Esto es lo principal.