Stalin
Stalin ¿Es posible deducir conclusiones sobre 1924 a base de los años 1936-1938, en que Stalin ya había conseguido desarrollar en su persona todos los atributos de un tirano? En 1924 todavía estaba batallando por el poder. ¿Era ya entonces Stalin capaz de tal maquinación? Todos los datos de su biografía nos mueven a contestar afirmativamente. Desde los tiempos del Seminario de Tiflis dejó tras sí un rastro de las sospechas y acusaciones más maliciosas. La tinta y el papel impreso le parecían medios demasiado insignificantes para una brega política. Los muertos son los únicos que no vuelven. Después de la ruptura de Zinoviev y Kamenev con Stalin en 1925, ambos dejaron cartas guardadas en un lugar de confianza:
«Si pereciésemos de repente, sabed que es obra de Stalin.»
Me aconsejaron hacer otro tanto. «¿Te imaginas que Stalin se preocupa de buscar argumentos para contestar a los tuyos? —me decía Kamenev—. Nada de eso. Está cavilando cómo liquidarte sin que le castiguen.»