Stalin
Stalin En el curso de la última década del siglo pasado, las teorías del marxismo triunfaron sobre las del populismo, y esta victoria tuvo su apoyo en los éxitos capitalistas y en el desarrollo del movimiento obrero. Sin embargo, las huelgas y manifestaciones de los obreros estimularon el despertar de la aldea, lo que, a su vez, trajo como consecuencia un resurgir de la idea populista entre la intelectualidad de las ciudades. Así, al comenzar el siglo comenzó a desarrollarse con bastante rapidez aquella híbrida tendencia revolucionaria que constaba de unas migajas de marxismo, repudiaba las expresiones románticas Zemlia y Svoboda (Tierra y Libertad) y Narodnaia Volia (La Voluntad del Pueblo), adjudicándose el título más europeo de Partido Socialista Revolucionario (Partido S-R [Essar]). La lucha contra el «economismo» había terminado fundamentalmente en el invierno de l902-1903. Las ideas de la Iskra hallaron una confirmación demasiado convincente en los éxitos de la agitación política y de las manifestaciones callejeras. A partir de 1902, Iskra dedicó cada vez más espacio a atacar el programa ecléctico de los socialistas revolucionarios y los métodos de terrorismo individual que predicaban. La apasionada polémica entre los «peligrises» y los «grises»5 llegó a todos los rincones del país, incluso a las prisiones, naturalmente. En más de una ocasión, Koba se vio obligado a discutir con sus nuevos adversarios; es de creer que lo hiciera con éxito suficiente; Iskra le proporcionaba para ello excelentes argumentos.