Stalin
Stalin Cuando Yezhov fue nombrado jefe de la OGPU cambió el método toxicológico, del que en toda justicia ha de reconocerse iniciador a Yagoda. Pero consiguió resultados análogos. En el juicio de febrero (2-13 de marzo) de 1938, se acusó al secretario de Yagoda, Bulanov, entre otras cosas, de envenenador, y por eso fue fusilado. Que Bulanov gozaba de la privanza de Stalin, se deduce claramente del hecho de haber sido designado para acompañar a mi mujer y a mí desde nuestro destierro en Asia Central al de Turquía. En mi deseo de salvar a mis dos antiguos secretarios, Sermuks y Poznansky, pedí que fuesen desterrados conmigo.
Bulanov, temeroso de una molesta publicidad en la frontera turca, y con objeto de arreglarlo todo pacíficamente, comunicó por hilo directo con Moscú. Media hora más tarde me trajo la cinta del despacho directo en el que el Kremlin prometía que Poznansky y Sermuks me seguirían inmediatamente. Yo no lo creí.
—Queréis engañarme —dije a Bulanov.
—Entonces, me tomas por un granuja.
—Es un pequeño consuelo —respondí.