Stalin
Stalin Lo que antecede demuestra cuán incorrecta es la aserción de que el concepto aquí expuesto «saltaba sobre la revolución burguesa», como más tarde se ha dicho con insistente reiteración. «La lucha por la renovación democrática en Rusia... —escribía yo al mismo tiempo— se deriva por completo del capitalismo, y la dirigen fuerzas formadas sobre la clase del capitalismo, e inmediatamente, en primer lugar, apunta contra los obstáculos de feudalismo y vasallaje que se atraviesan en el camino del desarrollo de una sociedad capitalista.» Pero la sustancia de la cuestión era con qué fuerzas y por qué métodos podrían eliminarse tales obstáculos. «El marco de todos los problemas de la revolución puede limitarse por el aserto de que nuestra revolución es burguesa en sus finalidades objetivas, y, por consiguiente, en todos sus inevitables resultados, y es posible al mismo tiempo cerrar los ojos al hecho de que la fuerza activa principal de esa revolución burguesa es el proletariado, que se acerca al poder aprovechando todo el ímpetu de la revolución... Puede uno consolarse con la idea de que las condiciones sociales en Rusia no han madurado aún para una economía socialista, y al mismo tiempo pasar por alto que, al subir al poder, el proletariado, con toda la lógica de la situación, avanzaría maquinalmente hacia el manejo de la economía a expensas del Estado... Llegando al Gobierno, no como rehenes desvalidos, sino como fuerza directriz, los representantes del proletariado, por esta sola razón, borran las fronteras entre el programa y el máximo, esto es, incluirán el colectivismo en el orden del día. En qué punto se detendrá el proletariado en tal tendencia depende de la correlación de fuerzas, pero ciertamente no de las intenciones iniciales del partido del proletariado...