Stalin
Stalin En este respecto, Stalin representa un fenómeno sumamente excepcional. No es un pensador, ni un escritor, ni un orador. Tomó posesión del Poder antes de que las masas aprendiesen a distinguir su figura de otras durante las triunfales procesiones a través de la Plaza Roja; Stalin tomó posesión del Poder, no valiéndose de sus cualidades personales, sino con ayuda de una máquina impersonal. Y no fue él quien creó la máquina, sino la máquina quien lo creó. Esa máquina, con su fuerza y autoridad, era el producto de la lucha persistente y heroica del Partido Bolchevique, que surgió de las ideas. La máquina era la portadora de la idea antes de transformarse en un fin intrínseco. Stalin decapitó la máquina desde el momento en que cortó el cordón umbilical que la unía a la idea, y la convirtió en una cosa nada más. Lenin creó la máquina mediante una asociación continua con las masas, si no por la palabra oral, sí por la impresa, si no directamente, sí por medio de sus discípulos. Stalin no creó la máquina, sino que tomó posesión de ella. Para esto se necesitaban cualidades especiales y de excepción. Pero no eran las cualidades del iniciador histórico, del pensador, del escritor, del orador. La máquina había surgido de las ideas. La primera cualidad de Stalin era una actitud despectiva hacia las ideas. La idea había...