Stalin
Stalin El Congreso de Estocolmo, llamado «de unificación», como ya hemos dicho, logró reunir las dos facciones principales del Partido y las organizaciones nacionales: la socialdemocracia de Polonia y Lituania, la socialdemocracia lapona y la Liga judía. Justificó, pues, su nombre. Pero su importancia real, como dijo Lenin, estaba más bien en el hecho dé que «contribuyó a hacer más patente la hendedura entre las alas derecha e izquierda de la socialdemocracia». Si la escisión en el segundo Congreso no fue más que un «anticipo» y pudo remediarse más tarde, la «unificación» en el Congreso de Estocolmo no pasó de ser un hito en el camino hacia la escisión final y definitiva que ocurrió seis años después. Sin embargo, durante aquel Congreso, Lenin estaba muy lejos de pensar que tal cisma fuese inevitable. La experiencia de los turbulentos meses de 1905, en que los mencheviques habían dado un fuerte viraje hacia la izquierda, estaba aún muy reciente. A pesar de que luego, como escribe Krupskaia, «enseñaron francamente la oreja», Lenin, según ella afirma, siguió confiando en que «el nuevo auge de la oleada revolucionaria, del que no tenía la menor duda, los abrumaría, obligándoles a reconciliarse con la línea bolchevique». Pero el nuevo auge de la Revolución no se presentó.