Stalin
Stalin Al terror de arriba correspondía el terror de abajo. La lucha de los derrotados insurrectos continuó convulsivamente por mucho tiempo en forma de dispersas explosiones locales, incursiones de guerrillas y actos de terrorismo individuales o de grupo. El curso de la revolución se caracterizaba con notable claridad por estadísticas del terror. En 1905 fueron asesinadas 233 personas; 168 en 1906, y 1.231 en 1907. El número de heridos seguía una progresión algo distinta, desde que los terroristas habían aprendido a tener puntería. La ola terrorista alcanzó su culminación en 1907. «Había días —escribe un observador liberal— en que varios actos importantes de terror iban acompañados de veintenas de otros de menor cuantía y de asesinatos de oficiales subalternos... Había laboratorios de bombas en todas las ciudades, y a veces destrozaban a sus mismos inexpertos fabricantes...», y continúa en este tono. La alquimia de Krassin se democratizó intensamente.