Stalin
Stalin La tercera deportación de Koba duró del 23 de setiembre de 1910 al 6 de julio de 1911, en que fue puesto en libertad después de cumplir el resto de su condena de dos años. Un par de meses empleó en la ruta de Bakú a Solvychegodsk, con paradas en varias cárceles del trayecto. Por lo tanto, esta vez Koba pasó más de ocho meses residiendo como desterrado. Virtualmente nada se sabe respecto a su vida en Solvychegodsk, los libros que leyera, los problemas que le interesaban. De dos de sus cartas de entonces resulta que recibía publicaciones del extranjero y pudo seguir la vida del partido, o más bien había alcanzado una fase aguda. Plejanov, con un grupo inconsecuente de adictos, rompió de nuevo con sus mejores amigos y acudió en defensa del Partido ilegal contra los liquidadores. Aquélla fue la última llamarada de radicalismo en la vida de este hombre insigne, que iba ya acercándose rápidamente a su declinación. Así surgió el sorprendente, paradójico y fugaz bloque de Lenin con Plejanov. En cambio, hubo aproximación entre los liquidadores (Martov y otros), los progresistas (Bogdanov, Lunacharsky) y los conciliadores (Trotsky). Este segundo bloque, enteramente horro de fundamento en principios, se encontró formado en cierto modo con sorpresa de los mismos participantes en él. Los conciliadores seguían aspirando a «conciliar» a los bolcheviques con los mencheviques; y como el bolchevismo, en la persona de Lenin, rechazaba rotundamente la idea de toda clase de acuerdo con los liquidadores, se desviaron naturalmente los conciliadores hacia la posición de unirse o asociarse con los mencheviques y los progresistas. El cemento de aquel bloque episódico, como Lenin escribió a Gorki, era «el aborrecimiento al Centro bolchevique por su lucha sin cuartel en defensa de sus ideas». La cuestión de los dos bloques era objeto de viva discusión en las mermadas filas del Partido por aquellos días.