Stalin
Stalin El mismo olvido (hoy podría denominarse sabotaje de memoria) es característico de todas las antiguas Memorias y obras de referencia. Incluso en una edición especial que en 1927 dedicó Pravda a su propio XV aniversario, ni un solo artículo, ni el editorial siquiera, cita el nombre de Stalin. Estudiando las viejas publicaciones, llega uno hasta dudar de sus propios ojos.
La única excepción se encuentra en las valiosas Memorias de Olminsky, uno de los más íntimamente asociados con Zvezda y Pravda, quien describe la misión de Stalin con las siguientes palabras:
«Stalin y Sverdlov aparecieron en San Petersburgo varias veces después de haber escapado del destierro... La presencia de ambos en San Petersburgo (hasta su nueva detención) fue breve, pero cada vez consiguió producir considerable efecto en el trabajo del periódico, la facción, etc.»