Stalin
Stalin CAPÍTULO VI
GUERRA Y DESTIERRO
Al ver en la calle a un hombre en cuclillas y haciendo extraños ademanes, Tolstoi dedujo que estaba contemplando a un chiflado; pero, acercándose, se cercioró de que el hombre realizaba una labor necesaria: afilaba un cuchillo con una piedra.
Lenin citaba con gusto este ejemplo. Las interminables discusiones, querellas de bandería, cismas entre bolcheviques y mencheviques, polémicas y divergencias dentro de la misma facción bolchevique, todo ello parecía al observador al margen como actividades de dementes. Pero el toque de los acontecimientos demostró que aquella gente estaba realizando trabajos necesarios; la batalla no estaba empeñada por sutilezas escolásticas, como se imaginaban los aficionados, sino por las cuestiones más fundamentales del movimiento revolucionario.