Stalin
Stalin Y, sin embargo, quedaba poco tiempo hasta el Congreso. No sin motivo temÃa Lenin un retraso. Por petición suya se convocó otra reunión del Comité Central para el 16 de octubre, en presencia de los más importantes organizadores de Petrogrado. Zinoviev y Kamenev persistieron en su oposición, Exteriormente, su posición se habÃa hecho más sólida que nunca: al cabo de seis dÃas la insurrección aún no habÃa comenzado. Zinoviev solicitó que la decisión se aplazara hasta que se reuniese el Congreso de los Soviets, a fin de «conferenciar» con los delegados que acudieron de las provincias: en el fondo de su corazón confiaba en su apoyo. Las pasiones se desataron durante el debate. Por primera vez intervino en esta discusión Stalin. «La oportunidad debe decidir el dÃa de la insurrección —dijo—. Sólo ése es el sentido del acuerdo... Lo que Kamenev y Zinoviev proponen conduce objetivamente a la oportunidad para que se organice la contrarrevolución; si continuamos retirándonos sin cesar, perderemos la revolución. ¿Por qué no fijar nosotros el dÃa y las circunstancias, para no dar lugar a que la contrarrevolución se organice?» Estaba defendiendo el derecho abstracto del Partido a escoger su momento para el golpe, cuando el problema radicaba en fijar una fecha definida. Si el Congreso bolchevique de los Soviets se hubiese mostrado incapaz de tomar las riendas del Gobierno al instante, hubiera comprometido sencillamente la consigna de «Todo el Poder para los Soviets», convirtiéndola en una frase hueca. Zinoviev insistió: «Tenemos que confesarnos francamente que no intentaremos una insurrección en estos cinco dÃas próximos.» Kamenev tendÃa a lo mismo. Stalin no se opuso concretamente a esta posición; antes bien la soslayó con las sorprendentes palabras que siguen: «El Soviet de Petrogrado ha elegido ya el camino de la insurrección al negarse a sancionar el traslado de las tropas.» No hacÃa más que reiterar la fórmula, ajena en absoluto a su propia intervención abstracta, defendida hacÃa poco por los dirigentes del Comité Revolucionario Militar. Pero, ¿qué significaba lo de «estar ya en el camino de la insurrección»? ¿Era cuestión de dÃas o de semanas? Stalin se abstuvo cautelosamente de especificarlo. No estaba dentro de sà muy seguro de la situación.