Stalin
Stalin En la XVI Conferencia del Comité Central con algunos de los principales organizadores del Partido en Petrogrado, celebrada en octubre, se decidió organizar «un centro revolucionario militar» de cinco miembros del Comité Central. «Este centro —dice la resolución, escrita a toda prisa por Lenin en un rincón del vestíbulo— formará en su día parte del Comité Revolucionario del Soviet.» Así, en el sentido real de lo acordado, «el centro» no se creaba para dirigir separadamente la insurrección, sino para completar la plana mayor del Soviet. Sin embargo, como muchas otras improvisaciones de aquellos días febriles, esta idea estaba destinada a no realizarse jamás. Durante las horas en que, ausente yo, el Comité Central organizaba un nuevo «centro» en una hoja de papel, el Soviet de Petrogrado, bajo mi presidencia, creó definitivamente el Comité Revolucionario Militar, que desde su mismo nacimiento se hizo cargo de todos los preparativos para la insurrección. Sverdlov, cuyo nombre figuraba en primer lugar (y no el de Stalin, como falsamente se hace constar en recientes publicaciones soviéticas) en la lista de miembros del «centro», trabajó antes y después de la resolución de 16 de octubre en estrecho contacto con el presidente del Comité Revolucionario Militar. Otros tres miembros del «centro», Uritsky, Dzerzhinsky y Bubnov, fueron designados para trabajar con el Comité Revolucionario Militar, cada cual por separado, el 24 de octubre, como si el acuerdo del 16 no se hubiese aprobado. En cuanto a Stalin, conforme a su línea de conducta política durante aquel período, se mantuvo tercamente a distancia del Comité Ejecutivo del Soviet de Petrogrado y del Comité Revolucionario Militar, y no hizo acto de presencia en ninguna de sus sesiones. Todas estas circunstancias se confirman fácilmente a base de las actas oficialmente publicadas.