Stalin
Stalin En el curso de aquel año, según Gogojiya, José se desenvolvió y maduró tanto, que en su segundo año comenzó a capitanear un grupo de camaradas en el Seminario. Si Beria1, el más oficial de los historiadores, dice verdad, «en 1896-1897, Stalin dirigía dos círculos marxistas en el Seminario Teológico de Tiflis». Stalin mismo nunca fue dirigido por nadie. Mucho más probable es la referencia de Iremashvili. Diez seminaristas, entre ellos Soso Djugashvili, organizaron, según él, un círculo socialista clandestino. «El estudiante más viejo, Devdariyani, a quien se encomendó la dirección, se entregó a su tarea con toda seriedad.» Redactó, o más bien recibió de sus inspiradores de fuera del Seminario, un programa conforme al cual los miembros del círculo se comprometían a transformarse, en el término de seis años, en consumados dirigentes socialdemócratas. El programa comenzaba por Cosmogonía y terminaba con una sociedad comunista. En las reuniones secretas del círculo se leían documentos, acompañados de un acalorado cambio de opiniones. No todo se limitaba, según dice Gogojiya, a la propaganda oral. José «fundó y editó» en lengua georgiana un periódico manuscrito que aparecía dos veces al mes y circulaba de mano en mano. El vigilante inspector Abashidze, encontró una vez, al registrar a José, «una libreta con un artículo para nuestra revista manuscrita». Tales publicaciones estaban estrictamente prohibidas, cualesquiera que fuesen los temas tratados, no sólo en los institutos de enseñanza teológica, sino también en los seglares. Puesto que el resultado del descubrimiento de Abashidze se redujo a una «admonición» y a una mala nota en conducta, hemos de pensar que la revista aquella debía de ser bastante inocua. Es digno de tenerse en cuenta que Iremashvili, tan meticuloso, nada dice acerca de la revista.