Stalin
Stalin En 1920, sin mencionar a Trotsky, Stalin presentaba a Lenin en contra del Comité Central, como autor de un plan equivocado de insurrección. Así lo repetía en 1922, pero, sustituyendo a Lenin por «una parte de los camaradas», y cautamente insinuaba que él (Stalin) tenía algo que ver con la abolición del plan erróneo que comprometía el éxito de la insurrección. Pasaron otros dos años, y parece que Trotsky fue el inventor de la especie relativa al equivocado plan de Lenin; lo cierto era que Trotsky mismo lo había propuesto, y que por fortuna lo rechazó el Comité Central. Por último, la «historia» del Partido, publicada en 1938, presenta a Trotsky como furibundo adversario de la Revolución de octubre, que, en realidad, fue dirigida por Stalin. Paralelo a todo esto es lo ocurrido con la movilización de las artes: la poesía, la pintura, el teatro, el cine, descubrieron de pronto la urgente necesidad de infundir al mítico «centro» aliento de vida, aunque los historiadores más asiduos se vieron incapaces de hallar el menor rastro de él con una buena lupa. Actualmente, Stalin consta como líder de la Revolución de octubre en las pantallas del mundo, para no citar las publicaciones del Komintern.