Stalin
Stalin Por fuerza tiene uno que detenerse asombrado ante esta persistencia fría, paciente y a la vez cruel encaminada a una finalidad personal invariable. Exactamente como en cierta ocasión, en Bakú, el joven Koba había minado con perseverancia la reputación de los miembros del Comité de Tiflis, que eran sus superiores; como en la prisión y en el destierro había incitado a algunos papanatas contra sus rivales, así en Petrogrado intrigaba infatigable con las gentes y las circunstancias, con el propósito de apartar, borrar, oscurecer y empequeñecer a cualquiera que de un modo u otro le eclipsara o estorbara su ambición.