Stalin
Stalin (El Oeste democrático civilizado, que caminaba hacia su cuarto año de guerra, no quería creer en el hecho consumado. Después de llevar los bolcheviques casi una semana en el Poder, Kerensky aseguró sinceramente al mundo sorprendido, que el bolchevismo «como fuerza organizada... no existe ya, ni siquiera en Petrogrado». El triunfo bolchevique había sido más fácil y seguro en Petrogrado que en Moscú y en las provincias. Los cosacos estacionados en Petrogrado eran «neutrales» [incluso el cuartel general y los más declarados reaccionarios], y rehusaban prestar ayuda al Gobierno provisional, reservándose el derecho de obrar por cuenta propia, mientras que el general Krassnov marchaba sobre la capital con un numero desconocido de tropas. Los jefes y empleados de los Bancos, Ministerios y prácticamente todas las instituciones de la Administración Pública se habían declarado en huelga. Los Sindicatos de Ferrocarriles, Teléfonos, Telégrafos y Correos, dirigidos por mencheviques, amenazaron con ir a la huelga y paralizar todos los servicios de comunicaciones y transportes mientras los vencedores no consintieran en formar un Gobierno de coalición de todos los partidos socialistas, pero sin participación de Lenin ni de Trotsky. Aquella amenaza produjo una crisis más aparente que real en la dirección del Partido bolchevique.)