Stalin
Stalin En una de las habitaciones de Smolny ya ocupadas, Pestkovsky encontró una mesa libre que arrimó a la pared, y por encima de ella clavó un pliego de papel con la inscripción: «Comisariado del Pueblo para Asuntos de las Nacionalidades.» Luego agregó a la instalación dos sillas.
—Camarada Stalin —dije—, no hay consignado un céntimo a nuestro nombre. Por entonces, el nuevo Gobierno no habÃa tomado posesión del Banco del Estado. —¿Necesitas mucho dinero? —preguntó Stalin. —Para comenzar, con mil rublos tendrÃa suficiente. —Ven dentro de una hora. Cuando me presenté una hora después, Stalin me mandó pedir a Trotsky tres mil rublos prestados. —Él tiene dinero. Lo encontró en el antiguo Ministerio de Negocios Extranjeros.Fui a ver a Trotsky y le entregué un recibo por tres mil rublos. Que yo sepa, el Comisariado del Pueblo de las Nacionalidades no ha devuelto aún ese dinero al camarada Trotsky.»