Stalin
Stalin En agosto de 1918, estando yo en el frente cerca de Sviazhsk, Lenin solicitó mi opinión respecto a una proposición presentada por uno de los miembros más prominentes del Partido, de remplazar a todos los oficiales del Estado Mayor por comunistas. Yo respondí categóricamente en sentido negativo. «Es verdad —repliqué por hilo directo desde Sviazhsk al Kremlin el 23 de agosto— el que muchos de los oficiales son traidores. Pero hay pruebas de sabotaje también en los ferrocarriles, durante los movimientos de tropas, y a nadie se le ocurre proponer que se sustituya a los ingenieros ferroviarios por comunistas. Considero completamente inadecuada la proposición de Larin. Estamos ahora creando condiciones bajo las cuales realizamos una inflexible selección de oficiales; por una parte, campos de concentración, y por otra, la campaña en el frente del Este. Las medidas catastróficas cual la que Larin propone están sólo dictadas por el pánico... Las victorias en el frente nos permitirán mejorar nuestros métodos actuales de selección, y nos darán cuadros de hombres seguros para el Estado Mayor. Los que más protestan contra el empleo de oficiales, o son asustadizos o están muy alejados del mecanismo militar, o bien se trata de esos activistas militares del Partido que son peores que cualquier saboteador; no saben cómo hacer las cosas, se comportan como sátrapas, no hacen nada por su parte, y cuando todo les sale mal, echan la culpa a los del Estado Mayor.»