Stalin
Stalin «La situación, por lo que respecta al X Ejército, es la siguiente: Hay muchas fuerzas aquí, pero no hay quien dirija las operaciones. El Estado Mayor del frente Sur y Vatzetis están por un cambio de comandante. Veré si es posible conservar a Vorochilov, dándole un Estado Mayor experimentado y eficaz. Él no está conforme, pero confío en que el asunto pueda arreglarse... El único obstáculo serio es Minin, que está llevando una política sumamente perniciosa. Insisto seriamente en que se le traslade. ¿Cuándo estarán listas las medallas?»
Después de inspeccionar todos los sectores del Ejército de Tsaritsyn, en una orden especial de 5 de noviembre de 1918, reconocía los servicios de muchas de las unidades y de sus jefes, haciendo notar al mismo tiempo que algunas partes del Ejército consistían en unidades que se llamaban a sí propias divisiones sin serlo en realidad; que «el trabajo político en ciertas unidades no se había iniciado aún», que «el empleo de reservas militares no se efectúa siempre con la debida precaución»; que «en ciertos casos, el comandante, reacio a dar cumplimiento a una orden de operaciones, la hace discutir en una reunión...», etc. «Como ciudadanos —decía la orden—, los soldados son libres durante sus horas francas para celebrar reuniones sobre cualquier asunto. Como soldados, deben obedecer las órdenes militares sin la menor objeción.»