Stalin
Stalin En la Conferencia de Ucrania, en marzo de 1920, Stalin me defendió formalmente, al informar en representación del Comité Central; al mismo tiempo, valiéndose de gente suya incondicional, hizo todo lo posible por lograr que sus tesis no triunfaran. En el VIII Congreso del Partido era difícil maniobrar así, pues todos los trámites estaban bajo la directa observación de Lenin, varios otros miembros del Comité Central y activistas militares responsables. Pero, en lo esencial, aquí también tuvo Stalin una intervención parecida a la de la Conferencia de Ucrania. Como miembro del Comité Central, o hablaba ambiguamente en defensa de la política militar oficial, o se mantenía callado, pero por mediación de sus íntimos amigos, Vorochilov o Rujimovich y otros tsaritsynitas, que eran las tropas de choque de la oposición en el Congreso, continuó socavando no tanto la política militar como a su principal portavoz. Incitó a dichos delegados al más vil de los ataques personales contra Sokolnikov, que había asumido la defensa del Comisariado de Guerra sin la menor reserva. El núcleo de la oposición era el grupo de Tsaritsyn, en el que destacaba sobre todo Vorochilov. Durante algún tiempo antes del Congreso estuvieron en continua relación con Stalin, quien les daba instrucciones y refrenaba su impaciencia, centralizando a la vez su intriga contra el Departamento de Guerra. Esta fue la suma y sustancia de su actitud en el VIII Congreso.