Stalin
Stalin [Este] telegrama iba firmado por Dzerzhinsky [jefe de la Checa]; Krestinsky [Secretario del Comité Central del Partido], Lenin y mi delegado Sklyansky. Por los nombres mencionados en el telegrama, se apreciaba claramente que se refería al comandante en jefe recientemente depuesto. Así, pues Vatzetis fue arrestado, casi inmediatamente después del relevo nada menos que por sospechas de traición. Esto daba a la controversia sobre estrategia siniestras derivaciones. Las relaciones dentro del Politburó se hicieron más tirantes, y el cambio del Mando central considerablemente complicado. Hasta ahora no he podido explicarme por completo las circunstancias y pormenores de este episodio. Como Vatzetis fue puesto en seguida en libertad y nombrado además profesor de la Escuela de Guerra, es lógico suponer que su conocimiento de una supuesta conspiración era menos que infinitesimal. No es improbable que, descontento por haber sido relevado del cargo de comandante en jefe, hubiera hablado algo más en presencia de los oficiales que le rodeaban de cerca. [Sin embargo, es decididamente] verosímil que Stalin interviniese a fondo en su arresto. Stalin tenía una cuenta de viejos desdenes que ajustar con Vatzetis. Además, la influencia amistosa que ejercía sobre el jefe de la Checa le inspiraba una sensación de impunidad y seguridad, así como el apoyo de los responsables del frente del Este y del nuevo comandante en jefe. Ello le proporcionaba la satisfacción suplementaria de descargar indirectamente un golpe contra el comisario de Guerra. Se traslucía la evidente intriga que se ocultaba detrás de este episodio, y la invisible presencia de Stalin detrás de Dzerzhinsky.