Stalin
Stalin [Los preparativos para la ofensiva en el frente Sur, conforme al plan del nuevo comandante en jefe, continuaron con dificultades. A fines de la primera semana de agosto (esto es, alrededor de una semana antes de iniciar realmente la ofensiva), el Politburó hubo de enfrentarse con] varios problemas graves. [Era perfectamente claro] que Denikin muy probablemente intentaría dirigirse hacia Ucrania más bien que hacia el Este, a fin de establecer contacto con Rumania y Polonia y trasladar su base de Ekaterinodar a Odesa y Sebastopol. Aparte de las medidas tomadas por el comandante en jefe para obviar este peligro, que era el más serio de momento, era necesario decidir en seguida el modo de desarrollar la inminente campaña para la conquista de Ucrania. En primer lugar había que reunir el XII Ejército con el XIV, que, por carencia de enlace telegráfico, se hallaba aislado del frente Sur. No sólo estaban ya confundidas las retaguardias de ambos ejércitos, sino que cada vez se veían más obligadas a enfrentarse con un mismo enemigo: Denikin. Propuse, pues, retirar el XIV Ejército de la jurisdicción del frente Sur, fusionando la jefatura de los dos ejércitos en la persona del comandante del XIV, Yegorov y su Estado Mayor, llamando a este nuevo grupo frente Sudoeste, con cuartel general en Konotop, y colocándolo directamente a las órdenes del comandante en jefe y del Estado Mayor General. Para mantener la capacidad de lucha de [este propuesto frente Sudoccidental al mínimo, era necesario] hacer un extraordinario esfuerzo para cortar el bandolerismo, la destrucción de líneas férreas y otros actos análogos, con ayuda de unidades comunistas trasladadas allí transitoriamente desde sectores más inactivos, activistas de la región de Moscú e incluso ciertas unidades de toda garantía del ejército checo. Todos los oficiales rojos disponibles fueron enviados inmediatamente a Ucrania en trenes especiales, sin tener en cuenta sus precedentes destinos. Hubo que enviar también a Ucrania a todos los activistas políticos previamente destinados a diversos otros ejércitos, además de botas, balas y fusiles. El XII Ejército no tenía municiones; por falta de ellas tuvo que luchar contra los colonos amotinados en Odesa con granadas de manos. Los Consejos de Guerra de ambos ejércitos eran poco enérgicos. Por acuerdo entre el Consejo de Defensa de Ucrania y los Consejos Revolucionarios de Guerra de los dos ejércitos, fue designado Vorochilov para sofocar la rebelión a su retaguardia. Todas las instituciones y el personal consagrado a combatir las insurrecciones de Ucrania se colocaron bajo su mando.