Stalin
Stalin Medvedev y Kollantai, desafiando resueltos la petición de Lenin en tal sentido. La oposición abierta, además era sintomática de una oposición secreta mucho más extensa. El grupo rector consideraba a los disidentes tácitos más peligrosos aún, porque sus maquinaciones estaban cargadas de penosas sorpresas. Era indudable que el sistema de responsabilidad dividida entre tres miembros iguales del Secretariado, cada uno reacio a reconocerse plenamente responsable, era inadecuado para afrontar la función inherente a la SecretarÃa de designar camaradas «leales» para los puestos clave y elegir delegados «leales» para los Congresos del Partido, Lenin y sus adjuntos decidieron, en consecuencia, reforzar la SecretarÃa en dos sentidos: instituyendo el cargo de secretario general, con los otros dos miembros en calidad de auxiliares suyos más bien que como colegas, y eligiendo para dicho puesto al hombre más capaz de llevarlo con mano dura, a José Stalin. Dos de sus mejores paniaguados, Molotov y Kuibyshev, fueron designados ayudantes suyos.