Stalin
Stalin Las relaciones entre Lenin y Stalin se pintan oficialmente como de íntima amistad. Realmente, estas dos figuras políticas estaban a gran distancia, no sólo por los diez años de diferencia de edad que había entre ambos, sino, incluso, por las mismas dimensiones de sus personalidades respectivas. No podía haber amistad entre uno y otro. Sin duda, Lenin llegó a apreciar la capacidad de Stalin como organizador práctico durante la azarosa época de la reacción de 1907 a 1913. Pero en los años de régimen soviético, la rudeza de Stalin le repelía cada vez más, reduciendo las posibilidades de una plácida colaboración entre ellos. Por esto, sobre todo, Stalin siguió en tácita oposición contra Lenin. Envidioso y ambicioso, Stalin no podía menos de encabritarse al sentir a cada momento la aplastante superioridad intelectual y moral de Lenin. [Variando constantemente de grado, esta inestable] relación persistió [en términos bastante satisfactorios para todos los fines prácticos] hasta que Lenin cayó tan gravemente enfermo [que se abstuvo de tomar parte activa en los asuntos de Estado], y entonces se convirtió en una abierta pugna que culminó en ruptura final.