Stalin
Stalin Aquí se han referido muchos a las notas y artículos de Vladimiro Ilich. No quisiera citar a mi maestro, el camarada Lenin, porque no está aquí, y temo que pudiera referirme a él sin la debida precisión y acierto...
Estas palabras son, sin duda, un modelo del más extraordinario jesuitismo de que hay noticia. Stalin sabía bien lo indignado que estaba Lenin con su política nacional, y que sólo una enfermedad grave impedía al «maestro» mandar a su «discípulo» a las nubes a propósito de este asunto precisamente.