Stalin
Stalin [Sin embargo, Zinoviev cometió la imprudencia de insistir en ocupar el puesto de Lenin en el XII Congreso y de asumir el papel de sucesor de Lenin haciendo el informe político en su sesión inaugural. Durante los preparativos para el Congreso, con Lenin enfermo e imposibilitado de asistir], la cuestión más espinosa era la de quién había de pronunciar este discurso fundamental, que desde la creación del Partido fue prerrogativa de Lenin. Al plantearse el tema en el Politburó, Stalin fue el primero que dijo: «El informe político lo hará, naturalmente, el camarada Trotsky.»
Yo no lo deseaba, pues equivalía para mí a anunciar mi candidatura al puesto de sucesor de Lenin cuando éste se hallaba luchando con una grave enfermedad. Repliqué poco más o menos: «Esto es provisional. Confiemos en que Lenin se restablecerá pronto. Entretanto, el informe debe hacerlo, atendiendo a su cargo, el secretario general. Así se elimina todo fundamento de vanas especulaciones. Además, ambos tenemos serias diferencias en cuestiones económicas, y yo estoy en minoría.»
«Pero, ¿suponiendo que no hubiese diferencias?», preguntó Stalin, como dando a entender que estaba dispuesto a hacer amplias concesiones, esto es, a pactar en apariencia.
Kalinin intervino en el diálogo. «¿Qué diferencias? —dijo—. El Politburó aprueba siempre tus propuestas.»