Stalin
Stalin Un año después, cuando Lenin estaba ya embalsamado en su mausoleo, la responsabilidad de la ruptura, según deja apreciar claramente el relato de Dimitrievsky, se atribuyó abiertamente a Krupskaia. Stalin la acusó de «intrigar» en contra suya. El famoso Yaroslavsky, que solía ocuparse de los encargos turbios de Stalin, dijo en julio de 1926, en una reunión del Comité Central: «Cayeron tan bajo, que se atrevieron a ir a Lenin, enfermo, quejándose de que Stalin los había insultado. ¡Qué vergüenza, complicar la política en cosas tan importantes con asuntos personales!» El «ellos» se refiere a Krupskaia. Esta fue vengativamente castigada por los agravios que Lenin había hecho a Stalin. Por su parte, la viuda me refirió la honda desconfianza que Stalin inspiró a Lenin en la última época de su vida, «Volodya decía: «Ése (Krupskaia no le citaba por su nombre, sino que señalaba con la cabeza hacia la habitación de Stalin) carece de la honradez más elemental, de la simple honradez humana...»