Su moral y la nuestra
Su moral y la nuestra No es posible dejar de convenir con los moralistas en que la historia toma caminos crueles. --¿Qué conclusión sacar de ahí para la actividad práctica? León Tolstoi recomendaba a los hombres ser más sencillos y mejores. El Mahatma Gandhi les aconseja tomar leche de cabra. ¡Ay! Los moralistas "revolucionarios" de la Neuer Weg no están tan lejos de esas recetas. "Debemos libertarnos -predican ellos- de esa moral de cafres para la que no hay más mal que el que hace el enemigo." ¡Admirable consejo! "Debemos libertarnos…" Tolstoi recomendaba también libertarse del pecado de la carne. Y, sin embargo, la estadística no confirma el buen éxito de su propaganda. Nuestros homúnculos centristas han logrado elevarse hasta una moral por encima de las clases, dentro de una sociedad dividida en clases. Pero si hace casi dos mil años que eso fue dicho: "Amad a vuestros enemigos", "Ofreced la otra mejilla"… Y, sin embargo, hasta ahora, ni el Santo Padre romano se ha "libertado" del odio para sus enemigos. ¡En verdad, el diablo, enemigo del género humano, es muy poderoso!
