Su moral y la nuestra
Su moral y la nuestra La moral de esos señores consiste en reglas convencionales y procedimientos oratorios destinados a tapar sus intereses, sus apetitos y sus terrores. En su mayor parte, están dispuestos a todas las bajezas - a la renegación, a la perfidia, a la traición-, por ambición o por lucro. En la esfera sagrada de los intereses personales, el fin justifica los medios. Perfectamente por eso necesitan un código moral particular, práctico y al mismo tiempo elástico, como unos buenos tirantes. Detestan a quienquiera que revela a las masas su secreto profesional. En tiempo de "paz", su odio se expresa por medio de calumnias, vulgares o "filosóficas". Cuando los conflictos sociales se avivan, como en España, esos moralistas, estrechando la mano de la G.P.U., exterminan a los revolucionarios. Y para justificarse, repiten que "trotskysmo y stalinismo son una y la misma cosa".