Hagakure: El Camino del Samurái
Hagakure: El Camino del Samurái Si os lanzáis a una empresa, no os preocupéis de los problemas de poca importancia. No es grave que un Samurái se manifieste egoÃsta de tiempo en tiempo, si por lo demás es perfectamente leal y devoto a su amo, si es bravo y generoso por regla general. De hecho, es más bien malo ser siempre perfecto en todas las cosas, porque entonces se tiene tendencia a olvidar que podemos cometer errores. Un hombre que se lanza a la aventura no puede cometer fallos. En efecto, ¿qué importancia tiene, en un hombre que cultiva el honor y la integridad, cometer un fallo mÃnimo?
Cuando Nabeshima Tadanao tenÃa sólo quince años, un criado de las cocinas cometió una mala acción y uno de los guardias quiso matarlo; pero lo que ocurrió es que al final fue el criado quien lo mató. Los Ancianos del clan reclamaron su muerte argumentando que aquel hombre se habÃa salido de su posición y que habÃa vertido la sangre de su adversario. Tadanao, al oÃr esto dijo: ¿Qué es la cosa más condenable, salir de su rango o apartarse de la VÃa del Samurái? Los Ancianos no supieron qué contestar.
Entonces Tadanao dijo: «He leÃdo que cuando el delito no es verdaderamente evidente, el castigo debe ser ligero. Arrestadlo por un tiempo».
