Hagakure: El Camino del Samurái
Hagakure: El Camino del Samurái Hay que alabar sus méritos; esforzarse en darle ánimos, en preparar su humor; volverlo tan receptivo a las observaciones, del mismo modo que el hombre sediento lo es al agua. Es entonces cuando hay que corregir sus errores. La crÃtica constructiva es delicada.
Sé por experiencia que las costumbres malas y antiguas, no ceden sin fuerza. Me parece que la actitud más verdaderamente caritativa consiste, para todos los Samurái al servicio de un mismo Daimyo,[2] en ser benevolentes y amistosos los unos con lo otros, corregir mutuamente sus errores para servir luego al Daimyo. Poniendo a alguien voluntariamente en una situación embarazosa no se hace nada constructivo. ¿Cómo podrÃa ser de otro modo?
