Hagakure: El Camino del Samurái
Hagakure: El Camino del Samurái Cuando un Samurái alcanza un nivel superior, es capaz de tomar, por propia iniciativa, decisiones en cualquier situación, de tal manera que ya no necesita los consejos de los otros. Un Samurái es, podemos decirlo, útil al Daimyo. Luego, por encima de este nivel, están aquellos cuyo rostro jamás revela lo que piensan, los que no hacen jamás gala de su habilidad, que fingen ignorancia e incompetencia. Y lo que es más: respetan la habilidad de los otros. Para muchos, ésta es la ambición más alta. Pero a un nivel todavÃa más elevado existe un dominio que supera la habilidad del común de los mortales. El que se compromete a fondo en la VÃa de este campo, toma conciencia de que su entrenamiento será ilimitado y que no podrá estar jamás satisfecho de su trabajo. Por esto un Samurái debe conocer sus debilidades y pasar su vida corrigiéndolas sin jamás tener el sentimiento de haber hecho ya lo suficiente. No debe, naturalmente, tener demasiada confianza pero tampoco sentirse inferior.
Yagyu, el maestro de la VÃa del Sable, que enseñaba al Shogún Tokugawa, decÃa: «Yo no sé cómo superar a los otros. Todo lo que sé es cómo superarme a mà mismo». El se decÃa: «Hoy, yo soy mejor que ayer, mañana todavÃa seré superior». Un verdadero Samurái consagra todo su tiempo al perfeccionamiento de sà mismo. Es por ello que el entrenamiento es un proceso sin fin.