Hagakure: El Camino del Samurái
Hagakure: El Camino del Samurái Alguien hizo un día el comentario siguiente: «Se piensa generalmente que nada es más difícil que ser Ronin; que cuando este destino golpea a un hombre, se pierde confianza en él y se le abandona. En verdad, ser Ronin es algo muy diferente de lo que yo me había imaginado y es un estado menos desagradable de lo que parece. Me gustaría, en verdad, volver a ser un Ronin». Coincido con esta opinión. La misma actitud puede prevalecer en lo que concierne a la muerte. Si un Samurái se acostumbra, día a día, a la idea de la muerte, será capaz de morir con toda tranquilidad cuando llegue el momento. Como todos los desastres son difícilmente tan terribles como uno se los había imaginado, es totalmente ridículo lamentarse por adelantado y sin cesar. Más vale prepararse desde el principio a la idea de que el destino final del Samurái dedicado al servicio de un Señor es hacerse Seppuku [6]o terminar Ronin.
