Hagakure: El Camino del Samurái
Hagakure: El Camino del Samurái Según una historia de Ryutaji, habÃa un experto en el I-Ching [7] en la región de Kamigata. HabrÃa dicho que, incluso tratándose de un sacerdote, es inútil dar una posición a un hombre antes de los cuarenta años, por la buena razón de que hasta entonces comete numerosos errores. Confucio no fue el único que tuvo el espÃritu sereno después de los cuarenta años. Hasta esa edad, tanto el sabio como el insensato han acumulado numerosas experiencias formadoras y luego cesan de estar indecisos frente a la existencia.
En lo que concierne al valor marcial, es más meritorio morir por su amo que matar a un enemigo. Es en este sentido que se puede comprender la devoción de Sato Tsugunobu.
Cuando yo era joven, tenÃa un «diario de lamentaciones» en el cual mencionaba dÃa tras dÃa mis errores. Pero no pasaba un solo dÃa sin que yo tuviera que abrirlo veinte o treinta veces. Es asà como acabé realizando que siempre serÃa asà y decidà abandonarlo. Hoy en dÃa, cuando medito, antes de irme a dormir, sobre la jornada transcurrida, no hay un dÃa en el cual yo no haya cometido algún fallo de palabra o de acción. Vivir sin cometer errores es casi imposible, pero «los intelectuales» distan mucho de admitirlo.
