Hagakure: El Camino del Samurái
Hagakure: El Camino del Samurái Los hombres valientes del pasado eran, en su mayoría, ruidosos; su exuberancia era signo de fortaleza y bravura. Como yo dudaba de ello, Tsunetomo me contestó: «Se puede comprender que su vitalidad poderosa haya hecho de ellos seres rudos y exuberantes. Hoy en día, los hombres han perdido esta alegría ruidosa porque su vitalidad es menor. La savia se ha agotado pero su carácter ha mejorado. El valor es de otro orden. Que hayan perdido en vitalidad y ganado en dulzura no significa que posean una menor pasión por la muerte. Esto no tiene nada que ver con la vitalidad». Aunque el Señor Ieyasu no haya ganado jamás una batalla, la posteridad ha dicho de él. «Ieyasu era un general muy valiente». Ninguno de sus Samurái murió en el campo de batalla dando la espalda al enemigo. Todos yacían con la cara vuelta hacia las filas adversarias.
