Hagakure: El Camino del Samurái
Hagakure: El Camino del Samurái El monje Keiho cuenta que el Señor Aki habÃa dicho un dÃa que la virtud marcial por excelencia era el fanatismo. He constatado que esto coincidÃa con mi propia convicción y desde entonces soy cada vez más extremado en mi fanatismo.
Cuando hice la siguiente pregunta: «¿Qué es lo que no debe hacer jamás un Samurái que esté al servicio de Daimyo?». Me fue contestado: «Un Samurái no debe ni beber demasiado ni estar demasiado seguro de sà mismo ni darse a la lujuria». En perÃodo de dificultad, estas debilidades sólo tienen pocas ocasiones de ser satisfechas.
AsÃ, sólo tienen consecuencias limitadas. Pero cuando los tiempos mejoran, la vida se vuelve más fácil. Entonces estos tres defectos se vuelven susceptibles de tener consecuencias nefastas. Examinad de cerca la carrera de personas que conocéis. En cuanto empiezan a palpar el triunfo, se vuelven arrogantes sin medida, se entregan a un lujo imperdonable. Es bueno enfrentarse con dificultades en la juventud porque el que no ha sufrido jamás no ha templado plenamente su carácter. Un Samurái que se desanima o abandona frente a las pruebas, no es de ninguna utilidad.

