Del album de un cazador
Del album de un cazador —Vayamos a Lgov —me dijo un dÃa Yermolái, a quien ya conocen nuestros lectores—, cazaremos patos hasta hartarnos.
Aunque los patos salvajes no son particularmente atractivos para los cazadores de verdad, a falta de otras aves (era principios de septiembre, las becadas no habÃan aparecido todavÃa y estaba aburrido de cruzar los campos en busca de perdices) le hice caso a mi compañero y partimos hacia Lgov.
