Del album de un cazador
Del album de un cazador —Pues claro que sÃ, y no fuimos los únicos. Nuestro amo, aunque nos avisó de que «tendréis la premonición», tan pronto como oscureció se asustó de veras. Y en la cabaña de los criados, esa anciana, la cocinera, en fin, en cuanto oscureció, escuchad, se levanta y rompe todas las cazuelas del horno con un par de pinzas. «¿Quién va a necesitar cazuelas en el fin del mundo?», dice. La sopa de col corrió por todas partes. ¡Y, muchacho! ¡Qué rumores se escuchaban en nuestra aldea, como que habrÃa lobos blancos, y aves de presa que cazarÃan seres humanos, y que todos verÃan a Trishka[23]!
—¿Y quién es Trishka? —preguntó Kostia.