Cartas de amor
Cartas de amor Estoy tan feliz, tan tranquila en cuanto a ti, tan orgullosa de la verdadera nobleza de tu naturaleza… hace que el mundo entero sea tan brillante a mis ojos que mi único gran deseo es hacer todo lo que esté en mi mano para ayudar con sus cargas a los que están soportando un gran peso. Considero que no tengo cargas, que estoy tan bien atendida que no puedo sino sentir un tierno anhelo por aquéllos cuyas espaldas parecen casi quebradas por la pesada carga que están soportando. Somos felices, cariño, por lo tanto somos los que más capacitados estamos, y debemos ser los más preparados para ayudar a los demás… y sé que lo estás; esta mañana me desperté, miré por la ventana el paisaje de invierno que tanto quiero, con el bienestar y la belleza de mi hogar, con el amor de los que están aquà y con el tuyo que sé que es verdadero y estable, incluso cuando estamos separados, y sentà como si estuviera bailando… ésta me ha parecido la manera más natural de expresarlo: creo que bailar y cantar son las auténticas maneras de alabar a Dios; toda nuestra naturaleza parece entonces asentarse…
Ayer nevó casi toda la noche y esta mañana la tierra y los árboles estaban hermosamente vestidos con su manto blanco.
Todos estamos encantados con la idea de que vayas a estar con nosotros el dÃa de Año Nuevo, confÃo en que no te surja ningún imprevisto…