Cartas de amor
Cartas de amor 
[Carta dirigida a los Langdon]
[20 DE FEBRERO DE 1870] EN CASA, DOMINGO POR LA TARDE
Livy cada vez se ocupa mejor de la casa, y de hecho a veces me asombra entendiendo de cosas que uno ni se imaginaba que pudiera comprender. Pero si me sorprende con su habilidad para seguir los antiguos y difíciles caminos del trabajo de ama de casa, su éxito al diversificar esos duros caminos me sorprende aún más. Esta mañana ha hecho un fricasé de caballa con cerdo y ostras [Livy: Mentira] y le aseguro que era un plato capaz de despertar la más profunda generosidad de cualquiera. Lo guardamos todo para los pobres.
Nunca he visto a nadie que parezca tan insólitamente sabio como Livy cuando pide la comida; y nunca he visto a nadie que parezca tan aliviado como ella cuando ha completado su pedido, pobre niña [Livy: Eso también es mentira, querida madre, vaya que lo es…] (¿Lo ve? Se ha bajado de su percha toda la tarde y está lista para vigilarme).
