Cartas de amor
Cartas de amor El tejado de la casa de la esquina que está frente a la casa del Sr. Howell (diagonalmente enfrente de la del Sr. Lyon), se incendió esta mañana y ardió vivamente durante un rato… Y de no ser por la nieve del tejado, hubiese podido ser un gran incendio… porque cuando lo descubrí desde la ventana de nuestro dormitorio y me acerqué para despertar a la familia, no había más que un hombre a la vista, y vino a ayudar en vez de ir a buscar a los bomberos. Se quemaba tan lentamente que Patrick, quien me siguió, trepó al tejado y lo apagó a medias con nieve antes de que consiguiéramos darle cubos de agua. Cuando ya lo tuvo completamente bajo control, llegaron dos máquinas de vapor, pero el inquilino de la casa les convenció de que se fueran sin dañar nada.
En fin… Puede que ahora no tengamos que explicar por qué no les hemos escrito antes (a pesar de eso, si algunas cartas se han extraviado y no las han recibido, queremos que quede claro que hemos escrito esas cartas). Ahora mismo quizás no necesitemos dar explicaciones, ya que es muy tarde. Sé que no es culpa de Livy. (Pero si ella está dispuesta a sostenerme fielmente diciendo lo mismo que yo, probablemente demostraremos ser inocentes). Cosa que creo que hará.
Sí, madre, en cuanto haga pública su visita estaremos dispuestos para viajar por el océano con usted, de muy buena gana.